Estamos deseando poder volver a dar clase al aire libre, como pudimos hacer hace unos días.
Además de que es un placer que nos dé un poquito el sol, está demostrado que mejora la atención y la concentración.
Estar en espacios abiertos y con estímulos naturales ayuda a reducir la fatiga mental, y permite que el cerebro recupere su capacidad de concentración.
Además de esto, dar clase en el patio mejora el estado de ánimo y favorece una relación positiva con la escuela.

